El derecho a la autorepresentación legal

Por: Ayuda Legal Puerto Rico
Contents
¿Qué es el derecho a la autorepresentación legal? Para más información sobre la representación por derecho propio

¿Qué es el derecho a la autorepresentación legal?

 


El derecho a la autorepresentación es el derecho que tienen las personas a representarse a si mismas en un proceso legal, ya sea en corte o ante una agencia administrativa. El derecho a la autorepresentación, también conocido como “representación por derecho propio” o pro se es esencial para el acceso a la justicia. Existe tanto en los casos civiles como en los criminales. En los pleitos civiles, este derecho tiene aún más importancia porque en este tipo de casos las partes no tienen derecho a que el Estado les asgne un abogado. Es importante aclarar que el derecho a la representación por derecho propio no se extiende a la representación de otra persona. Sólo las personas autorizadas por el Tribunal Supremo para ejercer la abogacía –los abogados licenciados- pueden asumir la representación de otra persona ante los tribunales.

 

El derecho a autorepresentarse no es absoluto. Existen razones, fundamentadas en la “sana administración de la justicia” que pueden llevar a que el Tribunal, en su discreción, rechace que una persona se pueda representar a sí misma. Por ejemplo, el Tribunal puede determinar que un caso es muy complejo para que una persona sin preparación legal formal asuma su propia representación. Los criterios que utiliza el tribunal para analizar si una persona está capacitada para asumir su representación legal se encuentran en la Regla 9.4 de Procedimiento Civil:

 

“Las personas naturales en los casos civiles ordinarios podrán autorrepresentarse. La persona que se autorrepresenta deberá cumplir con los requisitos siguientes:

(a) que la persona no está representada por abogado o abogada;

(b) que la decisión de autorrepresentarse es voluntaria e inteligente, así como con pleno conocimiento de causa y de que la persona será tratada como cualquier otra parte representada por abogado o abogada;

(c) que la persona puede representarse a sí misma de manera adecuada, de acuerdo a la complejidad de la controversia a adjudicarse;

(d) que la persona tiene los conocimientos mínimos necesarios para defender adecuadamente sus intereses, cumplir con las reglas procesales y alegar el derecho sustantivo aplicable, y

(e) que la autorepresentación no va a causar o contribuir a una demora indebida o una interrupción de los procedimientos, que no entorpecerá la adecuada administración de la justicia ni atentará contra la dignidad del tribunal, las partes o sus abogados o abogadas.

 

El tribunal deberá asegurarse de que la persona cumple con estos requisitos a partir de su comparecencia inicial y durante todo el proceso. El incumplimiento con alguno de estos requisitos será causa justificada para suspender su autorepresentación. Cuando el tribunal suspenda la autorepresentación de una persona, le ordenará que en determinado plazo comparezca representada por abogado o abogada.

 

Si una parte durante el transcurso de un proceso desea autorepresentarse, deberá solicitar autorización al tribunal, pero además de cumplir con los incisos (a) al (e) anteriores, deberá satisfacer los criterios siguientes:

(1) que la persona ha solicitado autorrepresentarse de forma oportuna, y

(2) que la persona ha manifestado de manera expresa e inequívoca el propósito o interés de comenzar con su autorepresentación.

 

La persona que comparece por derecho propio está sujeta a que se le impongan las mismas sanciones que la Regla 9.3 provee para los abogados y abogadas, así como las consecuencias procesales que estas reglas proveen para las partes representadas por abogado o abogada. El tribunal no está obligado a ilustrar a la persona que se representa por derecho propio acerca de las leyes o reglas, ni a nombrarle abogados o abogadas para que le asesoren durante el proceso, ni a inquirir respecto a las razones por las cuales ha elegido la representación por derecho propio, aunque en los casos que estime conveniente podría así hacerlo.”

 

Quienes deseen representarse a sí mismos deberán cumplir con los siguientes requisitos:


  1. No pueden estar representados por un abogado o abogada.

  2. Deben haber tomado la decisión de autorepresentarse de manera voluntaria, libre y con pleno conocimiento de la responsabilidad que esto conlleva.

  3. Deben entender que le aplicarán las mismas reglas que se exigen a los abogados en el ejercicio de su representación legal. El Tribunal no tendrá obligación de brindarle información o dirección sobre las reglas o pasos que debe tomar. Tampoco tiene derecho a que se le nombre un asesor legal.

  4. Deben contar con la capacidad suficiente para asumir su propia representación. Esto se verá a la luz de la complejidad y naturaleza del pleito que se enfrenta.

 

 

 

Para más información sobre la representación por derecho propio


Puede comunicarse con el Programa de Acceso para Litigantes por Derecho Propio (Programa Pro Se) a los números de teléfono aquí incluídos o acceder a su portal cibernético pulsando aquí.

 

  • Bayamón         (787) 785-3300 Ext. 2121, 2123
  • Caguas            (787) 653-0070 Ext. 2441, 2442
  • Carolina          (787) 752-6900 Ext. 2149, 2152
  • Fajardo           (787) 655-0620 Ext. 2010, 2011
  • Humacao         (787) 656-0010 Ext. 2117, 2118
  • Mayagüez        (787) 652-5555 Ext. 2598, 2599
  • Utuado            (787) 894-2525 Ext. 2115, 2116

 

La Oficina del Programa Pro Se está adscrita a la Directoría de Programas Judiciales de la Oficina de Administración de los Tribunales.

 

Teléfono: (787) 641-6600, ext. 5702.

 

 

Última revisión y actualización: Mar 10, 2019